Un vape con sabor a bubble tea o fresa. Diseño colorido, precio accesible, venta directa por TikTok. Y dentro, etomidato: el mismo anestésico que los médicos usan para sedar pacientes antes de una cirugía.

Eso son los llamados ‘zombie vapes’ o ‘piao piao’, que desde 2023 se expanden por Hong Kong, Tailandia, Malasia, Singapur, Indonesia y partes de Oceanía a una velocidad que desbordó a las autoridades. Sus efectos son inconfundibles: ojos vidriosos, convulsiones, rigidez muscular y colapso total del control motor. El 15 de mayo de 2025, un video grabado en Petaling Jaya, Malasia, mostró a una mujer sufriendo convulsiones violentas tras consumir uno de estos dispositivos y se volvió viral en horas. Tailandia ya había emitido alertas oficiales en febrero del mismo año.

Lo más perturbador no es el efecto: es que se venden a menores desde los 13 años sin ningún filtro de edad, y que la mayoría de quienes los consumen no saben qué sustancia están inhalando. El mercado ilegal de vapes en el Sudeste Asiático mueve 920 millones de dólares al año.

