El cirujano cardiovascular y torácico Orlando López de Victoria ha llamado la atención por la forma en que une medicina y fe dentro del quirófano. Con casi 30 años de experiencia, asegura que antes de cada cirugía invita a Jesús a estar presente.

Para él, su trabajo no se limita a la técnica médica. Dice que sus manos son un instrumento en las manos de Dios y que cada operación exige preparación científica, precisión y una entrega espiritual profunda. Su manera de enfrentar los casos más complejos nace de esa convicción.

Su testimonio ha circulado entre personas que ven en la medicina un espacio donde también existe oración. Orlando no deja de reconocer la importancia del conocimiento, los equipos y la experiencia quirúrgica. Antes de comenzar, simplemente se detiene, ora y entra al quirófano con esa compañía en mente 🙏

