Un operativo de alto riesgo se realizó en Sudáfrica, cerca del Parque Nacional Kruger, luego de la desaparición de un empresario cuyo vehículo quedó atrapado en una inundación en la zona del río Komati.

Durante la búsqueda, equipos policiales detectaron un cocodrilo con abdomen abultado y comportamiento inusual, lo que levantó sospechas de que podría haber ingerido a la víctima. El animal fue sacrificado y posteriormente extraído mediante un helicóptero en una compleja operación que incluyó el uso de cuerdas, drones y buzos.

Al examinar el cuerpo del reptil, de unos 4,5 metros y cerca de 500 kilos, encontraron restos humanos en su interior, por lo que se iniciaron pruebas de ADN para confirmar si pertenecen al hombre desaparecido.

Las autoridades también hallaron varios zapatos dentro del animal, lo que sugiere posibles ataques previos, aunque aclararon que esto no constituye una prueba definitiva.
