Una confesión realizada entre risas en un podcast terminó generando una fuerte reacción en redes sociales.

La influencer chilena Tere Durruty recordó en el programa “Así, tal cual” un episodio relacionado con su perro Balto que rápidamente llamó la atención de los usuarios.
Durante la conversación, Durruty aseguró que en un momento comenzó a darle colillas de cigarro al animal para evitar botarlas y “esconder la evidencia”, ya que era menor de edad en ese tiempo y se suponía que no debía hacerlo.

“Había que esconder la evidencia… ‘Cómetelo, cómetelo, cómetelo’”, relató entre risas la influencer.
Según su propio relato, con el tiempo el perro habría comenzado a buscar y comer las colillas por iniciativa propia. “No le generé la adicción, pero después ya se las comía solo”, comentó.

La declaración provocó críticas de usuarios que cuestionaron que una situación de este tipo fuera contada como una anécdota graciosa, especialmente por los riesgos que puede representar para una mascota.
Veterinarios advierten que las colillas de cigarro pueden ser extremadamente peligrosas para perros y otros animales, ya que contienen restos de nicotina y múltiples sustancias químicas tóxicas. Su consumo puede provocar intoxicaciones, alteraciones neurológicas, problemas digestivos e incluso consecuencias graves dependiendo de la cantidad ingerida y el tamaño del animal.

El caso volvió a abrir un debate sobre la responsabilidad de los creadores de contenido al compartir historias relacionadas con mascotas y qué cosas pueden terminar normalizándose frente a miles de espectadores.
Una broma para algunos puede representar un peligro real para un animal que depende completamente de sus dueños.
