Joanna Wietrzyk no se detuvo. La campeona mundial australiana sufrió una incontinencia estomacal en plena carrera de HYROX en Beijing y decidió seguir corriendo hasta cruzar la meta en el primer puesto, compartiendo máquinas, alfombras y estaciones con otros atletas.

El episodio, ocurrido el 12 de septiembre, desató reclamos inmediatos de los demás competidores, que cuestionaron por qué nadie la retiró del circuito. El cofundador de la empresa, Moritz Fürste, rompió el silencio en Instagram: “HYROX cometió un error al no reaccionar de inmediato durante la carrera”, reconoció, y agregó: “Al fin y al cabo, es mi trabajo prever estos posibles incidentes, y no lo hice”.

La organización ya modificó su reglamento. Ahora, si un competidor presenta sangre, vómito, orina o materia fecal que represente riesgo de contaminación, el director de carrera puede retirarlo y marcar su resultado como DNF, abandono. La decisión ya no depende del atleta, sino de un criterio médico obligatorio.
