Javier Bardem, 56 años, no suele hablar de su vida privada. Por eso sorprendió tanto cuando, en una entrevista con The New York Times, decidió contar lo que pasó dentro de su casa en 2011, cuando nació Leo, su primer hijo con Penélope Cruz.
Dijo algo que pocos hombres se animan a admitir: que él estuvo ahí, presente, acompañando, pero que no logró entender la dimensión real de lo que Penélope estaba atravesando. “Como hombre, has acompañado a esa persona, pero no has pasado por lo que ella ha pasado”, reconoció. Según sus palabras, el embarazo no fue lo difícil. Lo difícil vino después, con una depresión postparto que ella misma no sabía cómo nombrar.

Hoy, 14 años después, Bardem asegura que Penélope está mejor y que él finalmente comprendió todo lo que en su momento no pudo ver.
