Tenía 11 años y en su boca aparecieron lesiones que ningún padre quiere ver. 🩺

Cuando el médico dijo la palabra VPH, la habitación se llenó de miedo. Pensaron lo peor. Pero la niña nunca había tenido contacto sexual, y ahí es donde el diagnóstico se vuelve una lección: se trata de Hiperplasia Epitelial Focal, o Enfermedad de Heck, causada por los subtipos 13 y 32 del virus, cepas de bajo riesgo que no producen cáncer.

El contagio no vino de un abuso ni de un secreto. Vino de un vaso compartido, un juguete, un beso de buenas noches. El VPH tiene más de 200 variantes, y en los niños pequeños suele colarse por pequeñas heridas en la boca durante el juego cotidiano. 👧


No es una infección de transmisión sexual, y decirlo con claridad es también una forma de cuidar a esta niña del estigma que no le pertenece.
