Carter Brown pescaba en un bote cuando un oso grizzly se acercó nadando hasta quedar prácticamente pegado a su embarcación. Metió la cabeza bajo el agua y salió con un salmón entre los dientes.
El video permite ver desde una distancia privilegiada al animal comiendo en su propio hábitat, pero mientras cualquiera estaría aterrado con este encuentro, Carter permanecía en el bote grabando la escena con absoluta tranquilidad.
Quizás su reacción se entiende mejor conociendo cómo es un día normal en su trabajo. Es un guía de pesca y avistamiento de osos en Alaska, así que está acostumbrado a compartir los ríos con algunos de los depredadores más grandes del continente. Pero incluso dentro de su particular rutina hay encuentros capaces de dejar a cualquiera con la boca abierta.
