En pleno vuelo y a miles de metros de altura, un pasajero decidió pagar el servicio de WiFi del avión para no perderse el partido entre Argentina y Egipto en el Mundial 2026.

Lo que parecía una decisión personal terminó captando la atención de quienes viajaban a su alrededor, que comenzaron a acercarse para seguir el encuentro desde la pantalla de su dispositivo.

En cuestión de minutos, 187 pasajeros se reunieron alrededor del asiento para vivir cada jugada como si estuvieran en una tribuna. Gritos, aplausos y nervios transformaron la cabina en un pequeño estadio.
Demostrando una vez más que la pasión por el fútbol puede unir a completos desconocidos, incluso en medio de un vuelo.
