Christina Cadena no imaginaba que ese día cambiaría para siempre.
Estaba junto a su pareja en la Catedral de Nuestra Señora de los Ángeles, en California, Estados Unidos, uno de los templos más imponentes de la ciudad. Entre muros enormes y un silencio que pesa distinto, él eligió el momento y el lugar donde quería dar el paso más importante.

Frente a la Virgen, le pidió que comenzaran una nueva etapa juntos. No fue una escena de película ni necesitó de grandes montajes: bastó un lugar cargado de significado y una pregunta que llevaba tiempo esperando salir.
En ese instante, el amor y la fe se encontraron en una de las decisiones más grandes de sus vidas. Y Christina se llevó un recuerdo que, sin duda, ya nadie podrá borrar.
