Milan y Sasha, de 13 y 11 años, caminaron junto a su papá entre la multitud rumbo al Estadio de Nueva Jersey.
Nada de accesos especiales para Gerard Piqué: entró como un hincha más a ver la final del Mundial 2026, según reportó beIN Sports.
A pocos metros de ahí, Shakira brillaba en el show de medio tiempo junto a Madonna, BTS y Coldplay. Sus propios hijos la cantaron y bailaron mientras él permanecía serio, según captaron varios medios.
Unos dicen que es apenas el precio de haber dejado ir a la madre de sus hijos. Otros creen que no hay nada raro en que un padre acompañe a sus hijos sin buscar reflectores.
¿Tú qué opinas: fue humildad o consecuencia? 👀⚽
