Luffy ni siquiera tiene nombre científico todavía — solo tiene semanas de vida. Es un Red-shanked Douc Langur, uno de los primates más amenazados del planeta, capturado en el sur de Laos por traficantes que muy probablemente mataron a su madre para poder llevárselo. Las langures hembra nunca abandonan a sus crías de forma voluntaria: eso es lo que dicen los conservacionistas, y eso convierte lo que le pasó en algo aún más oscuro.

Con él en brazos, los traficantes abrieron una publicación en Facebook. Precio: 825 dólares. Como si fuera cualquier cosa. El Lao Conservation Trust for Wildlife logró rescatarlo antes de que la venta se concretara, pero Luffy llegó en un estado crítico. Hoy está bajo tratamiento veterinario intensivo, y su vida todavía corre peligro.

Hay algo en su historia que no te deja indiferente: un animal que nació en una de las selvas más biodiversas del mundo, que perdió a su madre antes de entender qué era el mundo, y que ahora depende de manos humanas para sobrevivir — las mismas manos que también lo pusieron en peligro.

