En la localidad de Blumenau en Brasil ocurrió un suceso impactante cuando una yegua llamada Nina fue llevada al funeral de su cuidador Pedro Krug.

El hombre de 70 años mantuvo un vínculo muy estrecho con el animal durante 8 años enseñándole a ser dócil y a realizar trucos como dar la pezuña. Durante la ceremonia realizada el pasado 27 de abril de 2026, el equino emitió un relincho agudo al acercarse al ataúd abierto y comenzó a empujar suavemente el cuerpo con su hocico.

La hija del fallecido, Daiane Krug Palmeira, organizó este encuentro final debido a la gran pasión que su padre sentía por los animales y la alegría que Nina brindaba a los pequeños del sector.
