En Bosnia lo que empezó como una simple queja terminó en algo que parece sacado de una película romántica.

Una mujer no estaba conforme con la vista de su casa. A veces quería ver el sol por la mañana, otras la calle, y con el tiempo los cambios se volvieron constantes.

Hasta que su esposo Vojin Kusic, un hombre de 72 años, se cansó de remodelar una y otra vez… y tomó una decisión radical: construir una casa giratoria.

Le tomó seis años, pero lo logró. La vivienda rota sobre su propio eje, permitiendo elegir el paisaje en cualquier momento del día.

Literalmente, pueden cambiar la vista con solo girar la casa.

El resultado no solo sorprendió a su esposa, sino que convirtió su hogar en una atracción viral en todo el mundo.
