Craig Robinson llegó a la alfombra roja y nadie lo reconocía del todo.

A sus 54 años, el actor que interpretó a Darryl en The Office apareció con una figura que dejó a todos hablando. Nada de inyecciones ni tratamientos de moda: el hombre simplemente dejó el alcohol, empezó a ayunar de forma intermitente y volvió al gimnasio. “No es como los Juegos Olímpicos de Oz”, bromeó frente a los micrófonos, dejando claro que no hay ningún secreto milagroso detrás.

Lo curioso es que ni él mismo tiene del todo claro cuál es su peso ideal, porque asegura que si baja demasiado la gente empezará a preocuparse. Y aunque confesó haber subido unos kilos en las fiestas, prometió algo que sonó a chiste de comediante viejo: seguirá siendo tan gracioso como siempre, sin importar la talla del traje.

