Dos minutos dentro de un túnel a 500 grados. Para cualquier persona, eso sería el final.

Para el Tianlang Q25, apodado “Sky Wolf”, fue apenas una prueba. La empresa china Wuba Intelligent envió a este robot con forma de lobo, cubierto por un traje resistente al calor, a un simulacro de incendio en túnel: uno de los escenarios más letales que existen, donde el humo tóxico se acumula en segundos y la visibilidad desaparece por completo.

Mientras caminaba entre el fuego, el robot detectó gases peligrosos, ubicó el foco del incendio y buscó personas atrapadas, tareas que normalmente exponen a un bombero a quemaduras graves o algo peor. Gracias a sus cuatro patas, puede trepar escombros, subir escaleras dañadas y hasta levantarse solo si se cae, algo que los robots con ruedas nunca lograron.

CCTV confirmó la prueba el 15 de septiembre de 2026. El Tianlang ya fue incluido en el catálogo oficial de equipos de emergencia de China. La próxima vez que alguien entre primero a un incendio, quizás no sea humano.

