Steve Harvey no empezó en un estudio de televisión. Empezó en un auto.
Nació en 1957 en Welch, Virginia Occidental, en una familia humilde que se mudó a Cleveland cuando él tenía 4 años. Su padre trabajaba en la construcción y, según ha contado, sus padres eran muy cariñosos pero no tenían dinero. Su madre le dio fe y su padre le enseñó a trabajar.

Antes de la fama intentó abrirse paso como comediante y pasó años sin un hogar fijo, durmiendo en su auto entre una presentación y otra. De ahí salió una carrera que parecía imposible: comediante, actor, autor y conductor de programas como “Family Feud” y “Little Big Shots”.
Hoy, en su cuenta de X, escribió que vive según Efesios 3:20, que su fe no flaquea y que no habría llegado tan lejos sin las Escrituras. Mirando atrás, dice que ve lo que Dios tenía en mente y que el fracaso es un gran maestro, porque te enseña qué no hacer la próxima vez.
Para él, la fe nunca fue un adorno del éxito, sino lo que lo sostuvo cuando todavía no tenía nada. 🙏

