Tom Holland llamó un desperdicio pagar decenas de millones por una casa. En una entrevista con GQ, dijo que cualquiera que gaste 98 millones de dólares —o incluso 60 millones— está malgastando su dinero. La postura contrasta con una industria donde comprar mansiones de decenas de millones se ha vuelto casi un estándar de éxito.

Su propia medida de lo suficiente es mucho más cercana: alrededor de 1,1 millones de libras, especialmente en Londres. Y al hablar de cómo usa su dinero, Holland puso en primer plano una prioridad familiar: ayudar a que su abuela pudiera vivir más cerca de la familia.
Entre una mansión de decenas de millones y ese objetivo familiar, su idea de lujo se parece menos a acumular metros y más a acortar distancias.
