

Asad Hussain, de 36 años, conoció a su exnovia en Cheadle, Inglaterra, en abril de 2024. Salieron unas semanas. Cuando ella terminó la relación, él no lo aceptó: llegó a tocar su timbre durante dos horas seguidas solo porque un amigo la visitaba, hasta que un vecino llamó a la policía.
Lo que vino después fue peor. Hussain creó una cuenta falsa de Tinder con fotos de ella y empezó a escribirle a extraños describiendo ‘fantasías de violación’, haciéndose pasar por su víctima. Usó teléfonos separados, cambió la matrícula de su auto y hasta borró sus datos de registros públicos para no ser descubierto. Mientras tanto, al menos 18 hombres se presentaron en la puerta de esta mujer creyendo que los esperaba con esas fantasías.

La policía de Cheshire lo describió como uno de los casos de acoso más perturbadores que ha investigado. Hussain fue detenido en octubre de 2024 en la autopista M6 y, tras un juicio de nueve días, un tribunal de Chester lo condenó a 8 años de prisión y le impuso una orden de alejamiento de 15 años que también protege a las hijas de la víctima. Ella dijo algo que resume todo: su casa, su espacio seguro, fue ultrajado por una historia que él inventó por completo.
