Araki Akane no necesitó ningún algoritmo para tener ese cuerpo. Lo construyó ella misma, entrenamiento tras entrenamiento, durante casi dos décadas.

La extenista de la selección japonesa de bádminton, de 176 centímetros, compartió unos videos mostrando su físico actual. Abdomen marcado, proporciones envidiables y una fuerza que se nota en cada sentadilla. La reacción de muchos usuarios no fue de admiración, sino de sospecha. Le dijeron que su cuerpo parecía “generado por inteligencia artificial”, que era “demasiado irreal” para ser verdad.


Araki tuvo que salir a defender lo evidente: “El video no fue generado por IA, sino que muestra mi verdadero yo”. Contó que empezó a competir a los 7 años, sumó 17 años de carrera y cuatro títulos internacionales, y que tras retirarse pasó cinco años más rediseñando su cuerpo de atleta hasta el que tiene hoy, ahora como entrenadora personal. Que le duden del esfuerzo de toda una vida por parecer “demasiado perfecta” dice más de nuestros prejuicios que de su cuerpo.
