El creador de contenido e influencer @naasir.void viajó desde Estados Unidos hasta Estambul, Turquía, para someterse a un trasplante capilar de 4.200 injertos y decidió compartir orgulloso todo el proceso. Sin embargo, jamás imaginó cómo luciría su rostro apenas unos días después.
Una vez terminado el trasplante de cabello, el influencer no sentía dolor ni molestias, pero al segundo día algo cambió: su cabeza empezó a hincharse tanto que dejó de reconocerse en el espejo. Y no fue una hinchazón cualquiera, fue de esas que te hacen dudar de la anatomía humana.
Tan preocupado se puso que terminó buscando en internet si una cabeza podía literalmente explotar por la inflamación 😭😭. Lo compartió en Instagram con el título “JUMPSCARE”, porque así se sintió: como si su propio reflejo lo hubiera hecho saltar del susto en medio de la recuperación.


Cualquiera que se haya sometido a una cirugía estética conoce ese momento exacto en que el proceso de sanar se ve peor de lo que uno imaginaba. Pero ¿por qué puede hincharse tanto la cara si el trasplante se hace en la cabeza?
Durante este tipo de procedimientos se infiltran líquidos y anestesia local en el cuero cabelludo para facilitar el trabajo con los folículos. A eso se suma la inflamación propia de la intervención y, durante los días siguientes, parte de ese líquido puede desplazarse por gravedad desde la frente hacia los párpados y otras zonas del rostro.
Por eso, el edema puede aparecer recién uno o dos días después de la cirugía y, aunque la apariencia puede ser alarmante, normalmente es temporal y disminuye durante los días siguientes.
@naasir.void mostró así el lado B de un trasplante capilar y una parte del proceso que probablemente muchos querrían conocer antes de decidirse por esta intervención. Eso sí, todo el susto valió la pena: meses después, el influencer presumió orgulloso el excelente resultado de su nuevo cabello.
