Cristiano Ronaldo ni siquiera recuerda el número exacto. “Probablemente 40 o 41”, le respondió a Piers Morgan cuando le preguntó cuántos autos tiene guardados.

Bugatti como favorito, un Mercedes que sumó hace poco, y una colección que hoy funciona más como inversión que como capricho.

Pero lo que más llamó la atención no fueron las cifras. Fue lo que vino después. Cristiano confesó que ya no maneja casi ninguno de esos autos, que los compra por gusto y no por necesidad.
“Ya no persigo el lujo. Jugar con Al Nassr en Arabia Saudita me ha dado una perspectiva diferente. Hoy en día, la paz significa más que las cosas materiales”, confesó.
Hoy, según sus propias palabras, la paz vale más que cualquier Bugatti en el garaje. 🐐
