En el partido de Al Nassr ante Al Ettifaq, vio cómo su equipo se hundía 0-2 tras la expulsión del arquero Bento en el minuto 12. El chico de 18 años, Abdulrahman Al-Otaibi, entró de emergencia y encajó dos goles antes del descanso.

Cristiano no aguantó: gesticuló, reclamó a sus compañeros en cada gol recibido y se fue directo al vestuario, furioso también con la tribuna.

Ange Postecoglou tomó una decisión que dolió: lo dejó en el banco para el segundo tiempo. Y ahí, sin su capitán y con un hombre menos, Al Nassr se transformó.
Sadio Mané anotó dos goles a los 74′ y 90’, Abdulelah Al-Amri marcó el empate en el 77′, y João Félix repartió dos asistencias. Al Nassr ganó 3-2.
Cristiano ni siquiera apareció en los festejos.
