Más de un millón de dólares al año. Eso es lo que Cristiano Ronaldo invierte en mantenerse como el atleta de élite que sigue siendo a los 41 años jugando para el Al Nassr en Arabia Saudita. La cifra impresiona, pero lo que realmente llama la atención son los 7 hábitos concretos detrás de ese cuerpo con apenas 7% de grasa corporal.

Su dieta es quizás el pilar más accesible: nada de azúcar, nada de alcohol ni comida rápida. Pescado a la plancha, pollo, huevos, arroz integral y aguacate repartidos en seis comidas diarias. Bebe entre 3 y 4 litros de agua con electrolitos y desde hace años le dijo adiós a los refrescos — algo que quedó grabado en la memoria colectiva cuando retiró unas botellas de Coca-Cola en plena rueda de prensa del Euro 2021. En cuanto al descanso, no duerme ocho horas seguidas: divide el sueño en cinco o seis siestas cortas a lo largo del día, un método polifásico que, según sus colaboradores, optimiza la recuperación muscular.

El resto lo completa con tecnología cara: cámara de crioterapia, terapia de oxígeno hiperbárico, baños de hielo y terapia de luz roja en casa. Más dos sesiones de entrenamiento diarias cuando el calendario lo permite. No todo es replicable con ese presupuesto, claro, pero la dieta limpia y el sueño estratégico no cuestan un millón. 💪

