Jimmy Curcuru, de 71 años, y su esposa Marilyn, de 72, llevan más de cinco décadas viviendo en la misma casa en Gloucester, Massachusetts. Ahí criaron a sus tres hijos. Pero un día de julio, alguien dejó en su buzón una nota sin firma que decía “¡Píntame!” y calificaba su hogar de “monstruosidad”.

Lo que esa persona no sabía es que Jimmy sobrevivió a un infarto y una cirugía de bypass cuádruple en 2006, que después desarrolló problemas renales, y que Marilyn vive con esclerosis múltiple desde hace décadas y permanece postrada en cama. Su hija Michelle publicó la nota en Facebook con una respuesta que se volvió viral: “Yo también paso por delante de casas así y me pregunto qué estará pasando en la vida de esa gente”.

Al día siguiente ya había vecinos ofreciéndose a pintar la casa. El alcalde de Gloucester pasó a preguntar cómo ayudar. Y una campaña de GoFundMe reunió casi 43.000 dólares de más de 650 personas de todo el mundo, suficiente para el techo, las ventanas y la pintura que tanto necesitaban.

