Victoria Coren llegó a la consulta con un miedo concreto: los aviones. La famosa jugadora de póker llevaba años rechazando torneos internacionales porque subir a un avión le resultaba insoportable. El terapeuta la trató, trabajó con ella, y funcionó. Coren volvió a sentir que podía volar. ✈️

Luego el terapeuta murió en un accidente de avión.
No hay forma suave de decirlo. El hombre que le había enseñado a no tenerle miedo a los aviones murió exactamente así. El impacto fue tan profundo que no solo reactivó la fobia original — la dejó grabada a fuego. Desde entonces, Coren tomó una decisión que no ha cambiado: ningún avión. Todos sus viajes, sin excepción, los hace en tren o en barco. 🚂🚢 El universo le dio la vuelta a su historia de una forma que ningún guionista se atrevería a escribir.

