Acero, plástico, madera y mármol. Y detrás de esta imagen tan simple hay una pregunta que toda mamá o papá se hace sin saberlo: ¿la que uso cada día para cortarle la fruta a mis hijos es segura?
La respuesta no es la que esperarías. La de plástico, la más común en las cocinas, puede soltar hasta 79 millones de partículas diminutas al año con cada corte.

Mientras tanto, una simple tabla de madera de grano cerrado -como el maple, arce, nogal o cerezo- resulta ser la aliada silenciosa que cuida tanto el filo del cuchillo como la salud de quien come en esa casa.
No se trata de tirar todo a la basura de un día para otro. Se trata de saber elegir bien: una tabla de madera para lo que se come crudo, y otra de acero o vidrio solo para las carnes.

Un gesto pequeño, en la cocina de siempre, que puede cambiar lo que entra al cuerpo de tu familia todos los días 🧡
