Antes de que el mundo la llamara Lady Gaga, algunos compañeros de la Universidad de Nueva York ya se estaban burlando de ella en Facebook. Cuando tenía 18 años, crearon un grupo llamado “Stefani Germanotta, you will never be famous”, o sea, “Stefani Germanotta, nunca serás famosa”.
Sí, así de crueles.
Ahí la molestaban, la trataban de “buscafamas” y se reían de sus ganas de triunfar, como si tener ambición fuera algo para dar vergüenza. En ese momento ella todavía era Stefani, una estudiante que quería dedicarse a la música y que probablemente escuchó más de una vez que estaba soñando demasiado alto.

Después de un año, dejó la universidad para enfocarse por completo en su carrera. Y aunque para muchos eso pudo sonar como una locura, terminó siendo el primer paso hacia todo lo que vino después.
Porque Lady Gaga no solo se hizo famosa. Se convirtió en una de las artistas más grandes de su generación, ganó Grammys, un Oscar, llenó estadios, actuó en cine y construyó una carrera que muy pocos podrían haber imaginado en ese entonces.

Así que sí, sus compañeros hicieron un grupo para burlarse de ella. Pero con el tiempo, ese nombre terminó sonando más a mal chiste que a predicción. Porque si algo quedó claro, es que Stefani Germanotta sí iba a ser famosa… muchísimo más de lo que ellos podían soportar.
