Secuestraron a Hannah Cornelius y a su amigo Cheslin Marsh en Stellenbosch, Sudáfrica, en mayo de 2017. Cornelius, estudiante de 21 años, fue violada y asesinada; Marsh, de 22, sobrevivió y fue hospitalizado. Los cuatro acusados eran Vernon Witbooi, Geraldo Parsons, Eben van Niekerk y Nashville Julius.

Durante el juicio, Parsons describió el robo del automóvil, la agresión sexual contra Cornelius y el ataque a Marsh. Según su testimonio, Witbooi golpeó a Marsh; van Niekerk apuñaló a Cornelius y Witbooi la golpeó con una roca. Marsh recuperó la consciencia y pidió ayuda.

En 2018, los cuatro fueron condenados a penas que sumaron 358 años de prisión. La sentencia llegó tras un secuestro que dejó a Hannah muerta y a Cheslin hospitalizado.

