La melena rizada de Marc Cucurella no nació solo como una decisión de estilo. Desde pequeño, su pelo largo ayudaba a su madre, Patricia Saseta, a reconocerlo con facilidad cuando jugaba partidos de fútbol en categoría alevín.

Mientras lo miraba desde la grada, Patricia necesitaba ubicarlo rápido entre todos los jugadores. El cabello de Cucurella se convirtió en una especie de señal visual, una forma simple de seguir sus movimientos en la cancha sin perderlo entre camisetas, carreras y cambios de posición.

Con los años, esa decisión familiar terminó transformándose en una marca personal. Hoy, sus rizos son parte inseparable de su imagen como futbolista. Lo que empezó como una ayuda para su madre terminó convertido en uno de los looks más reconocibles del fútbol español 💇♂️
