Los “cuernos cutáneos” surgen por la excesiva producción y acumulación de queratina en la piel. Se teoriza que pueden producirse por radiación o incluso por el virus del papiloma humano.
Si creías que solo en la mitología o en las leyendas uno podía encontrar criaturas humanizadas con cuernos en sus cabezas, entonces estás equivocado. Existe un extraño tumor que afecta a las personas en que “cuernos cutáneos” inusuales, con apariencia de madera o coral, aparecen en la piel y se ven tal cual como el nombre lo dice, unos verdaderos cuernos.

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Estos cuernos suelen ser pequeños y localizados pero en casos extremos pueden crecer, alcanzando tamaños aún más grandes. Aparecen comúnmente en orejas y cabeza, pero también podrían crecer en labios, pies y manos. Esta afección es catalogada una lesión tumoral que podría ir asociada generalmente a lesiones benignas, pero también a pre malignas o malignas, como el carcicoma. Éstos podrían ser de muchas formas, pero generalmente se presentan de formas cónicas.
Según La Vida Cotidiana, “en la punta del cuerno cutáneo hay una excesiva producción y acumulación de queratina, también conocido como hiperqueratosis, una proteína cuya función es proteger la piel y se encuentra en la parte externa de la misma“. Hay que considerar que la piel es nuestro órgano más grande, por lo que estos tumores también podrían afectar otros lugares, esto porque la queratina está presente en todo nuestro cuerpo.

Especial
Hay que especificar que los cuernos surgen por esa excesiva producción y acumulación de queratina, como se mencionó antes. Esto provocaría que sobresalieran de la piel en tamaños que generalmente son pequeños. Pero a lo largo de la historia hay registros de longitudes que van más allá de los parámetros normales.
Un caso icónico es el cuerno de Madame Dimanche, una viuda que vivió en París en el siglo XIX que fue diagnosticada con hiperqueratosis. En su caso, le creció un cuerno en su cabeza durante seis años.
A Dimanche le informaron que su enfermedad no era mortal pero que necesitaba una operación para extirpar su cuerno. Ante esto ella se negó, pero luego se dio cuenta que el crecimiento de este tumor afectaba su vida cotidiana, por lo que finalmente accedió. En el momento el que le sacaron el cuerno de su cabeza, medía más de 20 cm de largo.
Una de las teorías que se manejan sobre su aparición en el cuerpo es la radiación, puesto que en donde más suelen aparecer estos tumores son en lugares más expuestos al sol. Otra de las teorías es que podría tener que ver con el virus del papiloma humano, puesto que este a veces produce crecimientos en forma de corteza de árbol en pies y manos. Lo que sí se sabe es que en la mayoría de los casos no son de vida o muerte, sino que benignos. Además, se pueden quitar fácilmente. Eso sí, pueden ser muy incómodos para las personas con estos tumores.

