En Dinamarca hay una fecha que los solteros temen más que cualquier otra cosa: su cumpleaños número 25.
Ahí, sin previo aviso, los amigos y familiares te esperan en plena calle; a veces te mojan con agua para que el polvo se pegue mejor, y luego te cubren de pies a cabeza con kilos de canela. La tradición nace en el siglo XVI, con los comerciantes de especias. Debido a sus constantes viajes y largas ausencias, muchos llegaban a adultos sin establecerse ni contraer matrimonio, haciendo que las especias terminaran curiosamente ligadas a la soltería.
Y si cubrir a alguien de canela ya parece suficiente castigo por estar soltero, hay amigos que llevan la tradición todavía más lejos: algunas versiones incluyen mojar al cumpleañero previamente e incluso agregar huevos para conseguir que la especia quede completamente pegada al cuerpo.
Pero lo mejor viene después: si a los 30 sigues soltero, la canela se cambia por pimienta negra. De ahí viene “pebersvend”, un antiguo término danés que significa tanto solterón como vendedor de pimienta. Para las mujeres existe su equivalente, “pebermø”, vinculado históricamente a las llamadas “doncellas de la pimienta”.


Y no es casualidad que esto persista: Dinamarca tiene una de las edades promedio de matrimonio más altas de Europa, con hombres casándose recién a los 34 años.
Así que cumplir 25 y seguir soltero en Dinamarca no significa precisamente que vayas atrasado. Tus amigos simplemente encontraron una excelente excusa para cubrirte entero de canela. 🎂
