
Daisy perdió a toda su camada. Sus siete cachorros murieron en el incendio de un granero en Roseburg, Oregón, el 20 de febrero de 2017. Durante días, ella volvía a las ruinas, como si todavía esperara encontrarlos. 💔🐶
Su dueña, Jessica Woodruff, y su hermana pidieron ayuda en Facebook. Buscaban cachorros que Daisy pudiera cuidar. Y la respuesta llegó de Lorna Murphy, cuya perrita Chloe había muerto poco después de dar a luz, dejando a ocho pequeños huérfanos.


Los ocho cachorros llegaron a casa de Daisy como una acogida temporal. Y, poco a poco, algo muy especial ocurrió: Daisy los recibió como si fueran suyos. Los amamantaba, los limpiaba y los protegía, dándoles el cariño y los cuidados que habían perdido.
A veces, incluso después de una pérdida, el amor encuentra una nueva forma de aparecer. 🐾
