Dani Alves fue una estrella jugando en el Barcelona, club en que se llenó de títulos y firmó una de las mejores sociedades con Lionel Messi.

Pero su exitosa carrera vivió un giro abrupto luego de ser condenado a prisión por una denuncia de abuso, la que lo tuvo 14 meses privado de libertad.

El brasileño fue absuelto en 2024 y desde ahí se dedicó completamente a predicar el evangelio, llegando a dirigir un evento cristiano ante 40 mil personas en el Estadio Metropolitano del Atlético de Madrid.

“Yo estuve detenido, 40 años precisamente. Pero en la prisión, Cristo me ha hecho libre”, dijo el ex futbolista frente a la multitud.
