Daniel Radcliffe volvió a llamar la atención por su cambio de vida después de hablar abiertamente de su relación pasada con el alcohol. El actor de Harry Potter reconoció que durante años la fama fue difícil de manejar y que la bebida llegó a ser una forma de escapar de la presión.


Con el tiempo, dejó el alcohol, también cambió viejos hábitos como el cigarrillo y empezó a enfocarse en una rutina más saludable. Hoy combina pesas, cardio, circuitos y una vida más ordenada, además de adaptar sus horarios a la paternidad y al bienestar familiar.


Su antes y después se volvió comentado porque ya no se trata solo de verse mejor, sino de haber construido una vida más estable. Radcliffe aparece renovado, más fuerte y con una relación distinta con su cuerpo. Su cambio muestra que dejar atrás un hábito dañino puede transformar mucho más que la apariencia.
