David Joyner pasó diez años dentro del traje morado de Barney, el dinosaurio que enseñó el abecedario y a compartir los juguetes a toda una generación de niños.

Hoy tiene 63 años y su vida no podría estar más lejos de aquel set de grabación. Según UNILAD, se dedica al masaje tántrico y se presenta como sanador de energía espiritual, a más de tres décadas de haberse quitado el disfraz. Ojo: él nunca fue la voz del personaje, solo daba vida al cuerpo. Esa voz pertenecía a otros actores.

En su sitio web, Tantra Harmony, cuenta que empezó a estudiar Tantra a los 20 años y que considera a todas las mujeres diosas. Afirma que su trabajo busca ayudarlas a reconocer su propio valor y a encontrar mayor alineación espiritual. Una sesión completa con él dura entre tres y cuatro horas.

Quien alguna vez abrazó a Barney en la televisión nunca habría imaginado este final para el dinosaurio.

