Hace algunos años, Pablo Bustamante trabajaba como barbero en el tradicional Barrio Franklin de Santiago. Una de las imágenes que más circula de esa época lo muestra cortando el pelo en un baño muy precario, donde comenzó a ganarse la vida siendo apenas un adolescente.

Pocos imaginaban que ese joven terminaría recorriendo las pasarelas más importantes de Europa.

Impulsado por su pasión por el modelaje, Pablo decidió probar suerte fuera de su país, Chile. Primero viajó a Estados Unidos, donde descubrió que tenía potencial para trabajar como modelo, aunque no pudo desarrollarse por problemas migratorios. Más tarde llegó a Barcelona y, luego de varios años de esfuerzo, sobrevivió cortando el pelo mientras intentaba abrirse camino en la industria de la moda.

Durante mucho tiempo las oportunidades fueron escasas. Incluso llegó a vivir con muy poco dinero y acumuló deudas mientras asistía a castings sin éxito. Sin embargo, nunca abandonó su objetivo.


Con disciplina, entrenamiento y constancia, su carrera comenzó a despegar hasta firmar con agencias europeas y participar en importantes campañas. El gran salto llegó cuando fue seleccionado para desfilar para Dolce & Gabbana, uno de los mayores hitos de su carrera, compartiendo escenario con reconocidas figuras internacionales.

Hoy, Pablo asegura que cada obstáculo valió la pena y espera volver a Chile para compartir su experiencia e inspirar a otros jóvenes que sueñan con abrirse camino en el modelaje.
A veces, una vieja fotografía basta para recordar lo lejos que alguien puede llegar cuando decide no rendirse.
