Seu Jacozinho tiene 74 años y lleva buena parte de su vida trabajando entre las opalas de Pedro II, en Brasil. 💎
Después de décadas ligado a la minería, terminó llevando su oficio a un lugar inesperado: su propia sonrisa. El veterano garimpeiro usa una prótesis dental decorada con auténticas opalas, las mismas piedras famosas por reflejar destellos de distintos colores cuando reciben la luz.

Cada vez que sonríe, muestra un pedacito de la riqueza mineral que marcó su vida. Y quizás por eso su dentadura terminó convirtiéndose en algo más que una curiosidad: es casi una firma personal hecha de opala. 😁✨
