El amo y señor de los cambios corporales extremos en Hollywood tiene nombre y apellido: Christian Bale, de 51 años de edad, ha mutado su masa muscular del cielo a la tierra constantemente durante su carrera profesional.

Tras pesar solo 54 kilos para el filme “El maquinista” en 2004 mediante una dieta extrema que incluía café, una manzana y una lata de atún diaria, el actor revirtió su estado nutricional para “Batman Begins”. Para recuperar volumen ingirió abundantes porciones de pizza y helado logrando subir 30 kilos en apenas seis meses.

Este desajuste metabólico continuó en producciones como “La gran estafa americana” donde alcanzó los 103 kilos devorando hamburguesas con queso, donuts y todo lo que cayera en sus manos. El propio Bale admitió al Sunday Times que estas prácticas debían terminar debido al peligro latente que representan para su longevidad.

