Un mismo ritual, dos épocas distintas.


El 18 de octubre de 1988, un joven Felipe de Borbón condujo su propio auto hasta la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid. La gente lo esperaba afuera, y lo recibió con aplausos como si ya supiera que ese estudiante llegaría a ser rey.


Casi cuatro décadas después, el 7 de septiembre de 2026, su hija Leonor repite la escena en otro campus. Esta vez es la Universidad Carlos III de Madrid, y la carrera elegida es Ciencias Políticas, un camino de cuatro años que la acerca un poco más a su futuro como jefa de Estado.


Las fotos de ambos, separadas por 38 años, muestran algo que ninguna corona puede cambiar: el nerviosismo del primer día de clases es igual para todos, incluso para quien nació para reinar.
