El almuerzo costaba apenas US$5,60: fideos de arroz con carne y salsa satay, una tortilla de jamón y una bebida, comprados en un restaurante de Kwai Chung, Hong Kong.
Cuando la clienta abrió el recipiente encontró algo moviéndose entre los fideos: una cría de rata viva, sin pelo y cubierta de salsa. Grabó el momento, conservó la comida y presentó una denuncia ante las autoridades sanitarias.

Inspectores recogieron el alimento para analizarlo y detectaron condiciones de higiene insatisfactorias en algunas zonas del restaurante, que posteriormente realizó una limpieza y desinfección. Las autoridades iniciaron acciones contra el establecimiento, aunque todavía investigan cómo terminó el animal dentro de la comida.
El propietario aseguró que nunca habían recibido una denuncia similar durante más de un año de funcionamiento.
