100 kilos. Ese fue el peso que Melissa Martínez llegó a registrar en sus primeros años frente a cámaras, cuando recién empezaba en la televisión deportiva de Colombia.


Hoy la ves comentando un Mundial para ESPN y cuesta creer que sea la misma persona.

No fue una dieta exprés ni un truco de edición: fue un proceso integral, sostenido, pensado primero por su salud y no por cómo la vería la audiencia.


Por eso una frase se repite en redes con fuerza: “su antes y después debería ser estudiado por la NASA”. Exagerada tal vez, pero entendible cuando ves las fotos una al lado de la otra.

