“En su país, lo dejan todo en manos de las mujeres y sólo se esfuerzan en este tipo de acciones cuando los ven los demás”…
Desde Francia 1998, la afición japonesa se convirtió en el símbolo de fair play fuera de la cancha: bolsas en mano, gradas impecables, vestuarios relucientes. En Dallas, durante el Mundial 2026, volvieron a hacerlo tras el empate 2-2 ante Países Bajos — y las cámaras lo volvieron a capturar todo.
Pero esta vez el video que más circuló no era el del gesto en sí, sino el de mujeres japonesas cuestionando exactamente eso: que la limpieza aparece cuando hay una cámara cerca y desaparece cuando no. Según el ángulo del medio mexicano Crónica, la crítica viene de adentro — de quienes conocen la cultura de primera mano.
Hay un dato que da contexto a todo esto: desde los atentados con gas sarín en Tokio en 1995, Japón retiró casi todos los botes de basura públicos, lo que obligó a los ciudadanos a llevarse sus residuos. ¿Un hábito genuino o un show para el mundo? 🤔
