Luke Fabian y Ashton Wilson se conocieron cuando estaban en octavo grado, después de que él se mudara y comenzaran a asistir a su misma escuela. Y aunque su historia tardaría años en concretarse, hubo algo que Ashton tuvo claro prácticamente desde el comienzo: para ella, Luke era el chico más lindo del colegio.
“Estaba completamente enamorada de él”, recordó años después.
Luke decidió confesarle su amor con esa torpeza dulce de quien no sabe disimular lo que siente, pero ella, por su propia inseguridad, temiendo que la amistad se rompiera y debido a que ambos tenían otras parejas, le dijo: “Creo que debemos seguir siendo amigos”.
La friendzone parecía un terreno seguro, pero la atracción era innegable. Lamentablemente, ambos se encontraban en los momentos menos oportunos y, para evitar malentendidos y corazones heridos, Ashton fue más extremista: “No creo que debamos seguir siendo amigos”.
Siguieron siendo amigos y Luke, un poco baboso, nunca dejó de estar ahí. La acompaño en cada etapa sin pedir nada a cambio.
Sin embargo, no fue hasta que él la acompañó a un baile y apareció con un cambio de look que Ashton abrió los ojos, vio lo atractivo que era y lo mucho que le gustaba.
“Pensé: ‘Guau, la chispa realmente nunca desapareció’”.
Sin embargo, nuevamente tuvieron que separarse cuando Ashton viajó a París por trabajo. Al regresar ocurrió otra coincidencia: Luke comenzó a trabajar en el mismo lugar que ella. La joven pensó que ahora era el momento, pero había un pequeño problema: Luke estaba conociendo a otra persona.
Convencida de que él jamás sentiría lo mismo, Ashton decidió pedirle consejos amorosos al propio Luke con la excusa de que era su “mejor amigo hombre”. Le contó que le gustaba un chico “muy guapo y divertido” y le preguntó cómo debía acercarse a él.
Luke, sin darse cuenta de que estaban hablando de él mismo, le aconsejó que simplemente fuera sincera y le preguntara al muchacho qué sentía.

Ashton siguió su consejo al pie de la letra y le preguntó directamente: “Muy bien, Luke, ¿qué sientes tú?”, a lo que él contestó que “Siempre la amó”.
Ambos ahora están casados y felices de haber escuchado su corazón.
