Demi Lovato desató una fuerte polémica en redes tras arremeter contra The Bigg Chill, una emblemática yogurtería de Los Ángeles con más de 36 años de trayectoria. La cantante criticó duramente al negocio por ofrecer productos sin azúcar etiquetados como “de dieta” o “libres de culpa”, asegurando de forma furiosa que ese tipo de mensajes eran peligrosos para personas con trastornos de la conducta alimentaria (TCA), una batalla que ella misma ha enfrentado públicamente.
Sin embargo, el trasfondo de estos productos era muy diferente. Los dueños de la tienda aclararon que no estaban diseñados para promover las dietas, sino para atender a clientes diabéticos, veganos y celíacos.

La cantante terminó por reconocer su error públicamente. Se disculpó al enterarse de que esos productos estaban destinados a diabéticos, admitió que no lo sabía y animó a la tienda a mejorar su señalización. “Sé que la gente con problemas alimenticios acude a las yogurterías heladas, por eso soy mucho más sensible cuando entro y veo cosas de dieta […] Lamento mucho que se me haya malinterpretado, me puse muy intensa”, cerró.
Aunque este tenso episodio ocurrió originalmente en 2021, el caso se volvió a viralizar recientemente, reabriendo el debate sobre la delgada línea entre la responsabilidad social y los linchamientos digitales a pequeños negocios. 👀
