Kylian Mbappé, capitán de Francia, acaba de eliminar del Mundial a uno de sus mejores amigos: Achraf Hakimi. Y lo dijo sin filtro.

“No fue duro ver a Hakimi triste después del partido”, confesó el delantero tras la victoria 2-0 sobre Marruecos. “Será duro cuando lo vea en el vestuario y volvamos a ser humanos y amigos, pero dentro de la cancha sin sentimientos.”

Una frase que resume la mentalidad de un ganador: la amistad existe, pero se guarda hasta que suena el silbato final. Francia ya piensa en semifinales y Mbappé fue claro: “Todavía nos queda mucho por delante. Lo que viene es más duro de lo que ya hemos pasado, pero estamos listos para enfrentar cualquier cosa.” 🇫🇷⚽
