Wyley Simpson llevaba seis años inyectándose testosterona cuando descubrió que estaba embarazado.


Tenía 27 años, vivía en San Antonio, Texas, y trabajaba como técnico veterinario. Su pareja, Stephan Gaeth, también de 27 años y profesor de yoga y danza, se había cruzado con él en Grindr sin imaginar que terminarían formando una familia poco convencional. Wyley consideró el aborto, consideró la adopción, y finalmente todo cambió cuando vio la primera ecografía. Tanto la Pride Clinic como su ginecólogo confirmaron algo que dice mucho de lo poco explorado que sigue siendo este tema: era su primer paciente hombre embarazado.


Hoy Stephan y Wyley son padres biológicos de Rowan Fox, y decidieron criarlo lejos de cualquier idea convencional de hogar. Son veganos, artistas y viven en una casa rodante que alguna vez se incendió y que ahora es, otra vez, su refugio sobre ruedas. En una carretera de Texas, un bebé aprende que la familia no tiene una sola forma de existir.
