

Herman Johnson y Laura Lacy estaban en casa cuando vieron la noticia: una bebé de cuatro meses había sido encontrada dentro de un basurero en Los Ángeles y había muerto en el hospital. Entonces pensaron en Luna, la bebé que ellos acogieron como su nieta.
La buscaron desesperadamente.
La madre de la niña, Takiyah Babers, de 19 años, primero dijo que Luna estaba durmiendo. Después aseguró que estaba con su padre. Ninguna de las dos versiones era cierta, según la familia.
Pero había algo que convirtió el peor temor en una pesadilla: la noticia decía que la bebé encontrada tenía seis dedos en un pie. Luna también.
La policía terminó arrestando a Babers bajo sospecha de asesinato.
La joven había sido criada por Johnson y Lacy desde niña. Ahora, la misma familia que había acogido a la madre estaba intentando entender cómo la bebé que habían cuidado y amado tanto, terminó abandonada en un basurero, cuando había tantas opciones para que la historia no acabara así…


