Despidió a su hermano el rey. Dos días después lo siguió

Por Maried Díaz
23 September, 2026

El viernes 11 de septiembre de 2026, en Oslo, murió la princesa Astrid de Noruega. Tenía 94 años. Dos días antes había estado en la Catedral de Oslo, en silla de ruedas, despidiendo a su hermano, el rey Harald V.

Harald había muerto el 28 de agosto, en el Hospital Universitario Rikshospitalet, a los 89 años, después de reinar más de tres décadas y media. Su funeral, el miércoles 9 de septiembre, fue lo último que Astrid vio del mundo público. La procesión desde el palacio real hasta la catedral, miles de personas en las calles, jefes de Estado llegados de todas partes.

Getty

Astrid era la última hija viva del rey Olav V y la princesa Märtha. Cuando su madre murió en 1954, ella tenía apenas 22 años y pasó a ser, de la noche a la mañana, la primera dama de Noruega. Sostuvo ese lugar durante catorce años, hasta que Harald se casó con Sonja Haraldsen en 1968.

Se había casado en 1961 con el navegante olímpico Johan Martin Ferner. Tuvieron cinco hijos. Él murió en 2015, once años antes que ella.

Getty

En marzo había estado internada por una neumonía. Su salud venía en declive, pero nadie imaginó que el adiós a su hermano sería también el suyo.

El nuevo rey, Haakon VIII, la despidió con una frase que resume setenta años de servicio silencioso: “A lo largo de toda su vida, la princesa Astrid representó a la Casa Real de manera cálida y entregada”. El gobierno ordenó bajar las banderas a media asta en todo el país.

Dos funerales, una misma semana, el final de toda una generación.

Getty

Puede interesarte