Después de 67 años de matrimonio, el Alzheimer comenzó a borrar los recuerdos de él: ella decidió quedarse a su lado

Por Ignacio Mardones
10 September, 2026

Durante décadas, los abuelos de Megan Helton compartieron una vida marcada por el cariño y la compañía. Cuando ella sufrió una grave complicación cerebral, fue su esposo quien permaneció a su lado durante todo el proceso de recuperación. Años después, sería él quien necesitaría de sus cuidados.

Hace casi ocho años, la mujer sufrió una malformación arteriovenosa (AVM), un conjunto anormal de vasos sanguíneos en el cerebro que terminó rompiéndose y requirió una cirugía cerebral. Después de la operación, tuvo que volver a aprender habilidades tan básicas como caminar, hablar y comer.

Su esposo nunca se alejó de ella. La acompañó durante la recuperación y se encargó de cuidarla mientras volvía a desenvolverse por sí misma.

Pero dos o tres años después de aquella cirugía, comenzaron a aparecer cambios en él. Su familia empezó a notar signos de Alzheimer y, con el avance de la enfermedad, sus recuerdos fueron desapareciendo.

Megan contó que el estado de su abuelo podía cambiar rápidamente. Había momentos en que reconocía a su esposa y otros en que no sabía quién era la mujer que había estado junto a él durante más de siete décadas.

Para su abuela, sin embargo, eso no significaba abandonar a su esposo.

Según Megan, ella nunca permitiría que él fuera enviado a una residencia. La mujer considera que sobrevivir a su propia enfermedad cerebral y recuperarse fue una segunda oportunidad que le permitió permanecer junto a su “mejor amigo” durante los últimos años de su vida.

Y hay una imagen que Megan recuerda desde que era niña: sus abuelos tomándose de la mano.

Incluso cuando el Alzheimer comenzó a cambiar la manera en que él veía el mundo, ella continuó buscando su mano.

Cuando le preguntaron a su abuela cuál era el secreto para mantenerse juntos después de tantos años, su respuesta fue sencilla: “Stick it out!”, una expresión que podría traducirse como “aguantar hasta el final”.

Para Megan, sus abuelos representan un tipo de amor que no depende de que la otra persona recuerde cada momento compartido. Un amor que permanece incluso cuando los recuerdos comienzan a desaparecer.

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